lunes, 15 de junio de 2015

Hombre mirando al sudeste


Hombre mirando al sudeste es una película argentina de ciencia ficción y drama de 1986 escrita y dirigida por Eliseo Subiela y protagonizada por Lorenzo Quinteros, Hugo Soto e Inés Vernengo. Con este film Subiela se consolidaría en la realización cinematográfica y el reconocimiento popular de su país.

En un hospital psiquiátrico aparece un nuevo paciente que dice llamarse Rantés (Hugo Soto), y que afirma ser un mensajero de otro planeta que vino a investigar la "estupidez humana". El Dr. Julio Denis (Lorenzo Quinteros) se muestra escéptico sobre esta historia pero Rantés irá introduciéndose en su vida, haciéndolo dudar de si realmente está loco, con lo que, sutilmente, lo obliga a replantear su vida y profesión.

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Críticas

Fej Delvahe  Ladera del Monte Titano (San Marino)
«ES UN HOMBRE MUY BUENO, VIENE DE MUY LEJOS»

Profunda obra acerca de la naturaleza trascendente de lo humano, que juega a moverse entre lo inmanente de este mundo y lo extraterrestre o trascendente que otros seres más evolucionados pudieran enseñarnos desde un lejano espacio exterior. 

Originalísimo y reflexivo guión + film de Eliseo Subiela, que una década después, allá por 1995, plagió según bastantes indicios que cualquiera puede comprobar, el escritor Gene Brewer, en su novela de ciencia ficción "K-Pax", libro que el productor Lawrence Gordon llevó a las pantallas en el 2001 con el mismo título, que Charles Leavitt transmutó en guión cinematográfico y que Iain Softley rodó y dirigió, por supuesto con muchísimo mayor éxito de ventas y visionados que la obra original del argentino Subiela, dado que contaba con un presupuesto multiplicadamente mayor y con los poderosos y gigantescos recursos de lo "made in EE.UU."; sin embargo, por más que lo niegen, Gene Brewer, Lawence Gordon o todos los relacionados con este plagio a todas luces, "K-Pax" fue una copia modificada en partes no significativas, un remake plagiado del guión y film original de Eliseo Subiela, que hoy nos ocupa, "Hombre mirando al sudeste (1986)...


Ok Rick  Lasinfàn Tasmela (Sudán)
Tratado de Psquiatría nº 2
(...)
Rodada con escasos medios y actores muy limitados (con la excepción de Soto, que está magnífico), el film mantiene siempre la duda sobre el protagonista, lo que ayuda a mantener el clímax. Subiela parece desear que cada uno saque su conclusión, si no sobre la autenticidad de aquel, sí sobre el contenido del mensaje. ¿Está el género humano loco?

Destacar, asimismo, la música de Pedro Aznar, habitual del director (aquí con protagonismo del saxo), y la secuencia del concierto con la 9ª Sinfonía de Beethoven y su efecto en los pacientes del psquiátrico.

Y nuestro deseo de que Rantés sea extraterrestre, por supuesto.


jastarloa  Madrid (España)
Hambre, guerras, egoísmo... vs. la música, los olores, los atardeceres...

Podría haber sido una obra de arte absoluta si los actores que interpretan al psiquiatra y a "la Santa" hubieran estado más naturales, si el metraje se hubiera acortado algo –se repiten demasiadas veces, sobre todo en los encuentros entre psiquiatra y paciente, preguntas y planteamientos filosóficos que ya habían quedado perfectamente claros– o bien se hubieran variado más las situaciones, y si hubieran dispuesto de un presupuesto mayor para lucirse en el plano técnico. Pero el guión y la dirección me parecieron, en líneas generales, originales, inteligentes y de un lirismo absorbente.

Con respecto al plagio indiscutible de K-Pax: la versión americana opta por el entretenimiento y la comedia suaves, mientras que ésta, la original, es menos autocomplaciente –el psiquiatra lleva una triste vida de divorciado, entre los extraterrestres hay desertores que se dejan seducir por las emociones de nuestro mundo, la conclusión final es desalentadora...–, aunque también ofrece algunos momentos cómicos bastante singulares; aquí en realidad nunca se juega con la ambigüedad –los poderes telequinéticos, el líquido azul que mana de la boca...–. En resumidas cuentas, la propuesta de Subiela es más original (de hecho es la original) y arriesgada, más personal, tanto en estilo como en contenido.

David Alberto Campos  Bogotà (Colombia) 
Las obras de arte no siempre son costosas

Una de las mejores producciones del cine argentino, en mi opinión. El argumento, complejo y conmovedor, es de los que hacen reflexionar (cosa muy loable en estos tiempos de cine ligero y para cuasi-tarados). Sin mayores artificios, ni efectos especiales, ni gastos millonarios, Eliseo Subiela construyó una obra de arte de principio a fin: más de un director debería aprender de tan elocuente ejemplo. Soto y Quinteros, muy sintonizados. La recomiendo.

Leer Más: http://www.filmaffinity.com/es/reviews/1/271887.html

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